Lo confieso. Cuando estábamos once contra once pensé lo peor. Creí que nos íbamos nuevamente de Santa Laura rumiando una derrota. Pero en los últimos minutos, con un hombre más, quise más, olfateé un triunfo, y no se pudo. No se pudo porque Peric estuvo brillante en un par de ocasiones y porque, en el epílogo nos faltó la chaucha pa'l peso.Tal vez nos faltó la calidad del "Coto" Sierra, es cierto. Pero el cambio que me pareció impresentable fue el de Gutiérrez por Norambuena, cuando teníamos un hombre de ventaja.
De todas formas, ¡ojo! Porque cuando salió Sierra pareció que a todo el resto del equipo le ponían pilas nuevas. Como que se dieron cuenta de que también eran protagonistas. Eso es precisamente lo que hay que hacer cuando el Coto está en la cancha: moverse, correr, salir tocando y entrar con paredes, desbordar... bueno, supongo que los profesionales deben saberlo. Lo otro evidente con el cambio de Sierra fue el cambio de posición de Vidangossy. Se retrasó y comenzó a tomar la pelota para enfrentar a la defensa itálica con balón dominado. Y la cosa cambió. Supongo que el cuerpo técnico se convencerá de que ese puesto de media puntada es el que más le acomoda a Mathias, al punto de llegar incluso al gol.
En defensa, me gustó Sepúlveda. Tiene porte y pachorra. Corta bien y además juega el balón con certeza. Vergara se vio más calmado, pero siempre me da esa sensación de que en cualquier momento va a explotar o se le va a pasar la mano en una entrada y va a terminar con roja (con todo, mandó bien atrás). "Caté" Ibarra, bien. Bien como lateral y bien cuando avanza. Le falta desbordar más y no meterse tanto en diagonal cuando las defensas están cerradas, porque nunca encuentra a alguien que le abra camino o le marque un pase al vacío. Y Riquelme, aunque lo sacaron, se vio mucho mejor que los otros laterales izquierdos que hemos mostrado hasta ahora. Por cierto, mil veces mejor que Norambuena.
En el medio, Villagra sigue firme como volante central. Y el "Coto" es un patrón, pero no puede echarse el equipo encima. Johan Fuentes sigue sin convencer: ni como lateral, ni como mediocampista. No sé, tiene chispazos (cuando salió Sierra, se vio más activo, pero se fue apagando cuando bajó a cubrir la plaza de lateral). Y Bascuñán sigue en picada. En lugar de consolidar lo que mostró en los amistosos de la pretemporada, se va diluyendo. Aunque aporta lo suyo en la marca, muy mal cuando el equipo tiene la pelota.
Arriba, Gutiérrez lucha por todos lados, pero el equipo aún no encuentra la fórmula para ser contundente en ataque. Con la entrada de Suazo y con Vidangossy viniendo desde atrás Unión se vio más agresiva, pero hay que tener en cuenta que Audax tenía un hombre más y se fue en busca del empate.
De todas formas, más allá del comentario futbolístico, debo ser honesto y hasta majadero e insistir en algo que he venido diciendo incluso en aquellas primeras fechas marcadas por los triunfos: en este campeonato tenemos que celebrar punto por punto. Y me parece que el sábado ganamos un punto que para muchos podría no estar en las cuentas previas. Lo siento, por el momento, esa es nuestra realidad.
